La Fiscalía y la Agencia Vasca del Agua detectan irregularidades en un vertedero clandestino de hace 11 años

La Fiscalía de Bizkaia y la Agencia Vasca del Agua, Ura, han detectado irregularidades en el funcionamiento de un vertedero clandestino en Amorebieta (Bizkaia), que estuvo activo durante cinco años sin autorizaciones y ante la pasividad del Ayuntamiento. La Fiscalía se refiere a un “funcionamiento anormal de los servicios públicos” mientras que Ura ha certificado que el relleno carece de la licencia, por lo que ha pedido aclaraciones a la constructora que ejecutó el vertedero.

El Ayuntamiento de Amorebieta ha emitido hasta cuatro decretos para paralizar los vertidos y ha incoado un expediente sancionador. Pero ha quedado en papel mojado: no ha habido resolución del expediente ni ninguna sanción contra los promotores del vertedero.

Imagen del vertedero cuando empezó a rellenarse y, al fondo, el polígono industrial de Boroa.

Este caso se remonta a 11 años atrás, cuando un propietario de un terreno colindante denunció ante el Ayuntamiento de Amorebieta vertidos en la parcela que albergó la cantera de Antzuntze en el barrio de Boroa, cerca del polígono industrial. “Son residuos de obras y demoliciones, neumáticos, plásticos, hierros, grava, losetas, materiales de PVC, tierra y restos vegetales”, señala el escrito que acompaña fotografías que lo corroboran.

El entonces alcalde de Amorebieta David Latxaga (PNV), en la actualidad parlamentario vasco por este partido, emitió un decreto el 11 de febrero de 2009, en el que suspendió lo que denominaba “actos de rellenos de tierras”, identificó como responsable a la constructora Excavaciones Bernaola y le obligó a pedir la licencia de actividad y, en caso negativo, le advertía de la imposición de sanciones.

El decreto, como otros tres posteriores emitidos en los siguientes años, no tuvo efecto alguno. Los vertidos prosiguieron pese a tres informes emitidos en 2010. Un primer escrito, firmado el 16 de agosto por la técnica de Medio Ambiente del  Ayuntamiento de Amorebieta, concluyó que los vertidos ilegales se seguían produciendo. Un segundo informe de la Policía Municipal, de 4 de octubre de 2010, constató que ese mismo día tres camiones de Excavaciones Bernaola  habían vertido en ese lugar. Y el tercer informe, de nuevo de la técnico municipal de Medio Ambiente firmado el 8 de octubre de 2010 , pidió la clausura del vertedero clandestino, la retirada de los residuos y el inicio de un expediente sancionador.

Tuvo que transcurrir más de medio año para que el Ayuntamiento, el 26 de mayo de 2011, decretase la clausura del vertedero y abriera un expediente sancionador. No obstante, los vertidos continuaron hasta 2013 o 2014, según el denunciante. “Lo que si es cierto es que el final de los vertidos tuvo más que ver con la falta de necesidad por parte de quien vertía que por la labor municipal. Ya que en ningún momento se inició expediente sancionador alguno por parte de la autoridad municipal, ni tampoco se legalizó la mencionada actividad que durante todo el periodo de los vertidos fue clandestina”.

Además, un abogado de Amorebieta pidió en 2012, sin ninguna actuación previa de retirada de los residuos,  un permiso para un “un proyecto de remodelación y ampliación de relleno”, denegado primero por el Ayuntamiento y luego por el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco, que, en un informe del 19 de octubre de 2015, concluyó que se quería instalar un vertedero y no un relleno.

La fiscal de Bizkaia Marta Isabel Fernández inició una investigación penal el pasado 5 de julio  sobre tres posibles delitos: contra el medio ambiente, contra las especies protegidas y de prevaricación en el caso del Consistorio. El expediente se archivó el pasado 29 de diciembre al no apreciar delitos penales. Pero la fiscal apunta a que, debido a la falta de resolución del expediente sancionadora, este caso debe investigarse “por otras vías diferentes a la penal”, en alusión al contencioso-administrativa.

En concreto, la fiscal se refiere a la “ejecución de las medidas adoptadas en los procedimientos sancionadores abiertos”, que nunca se han materializado, como la retirada de los residuos y una multa a la constructora, y alude a “un funcionamiento anormal de los servicios públicos”.

Por su parte, la Agencia Vasca del Agua, Ura, que en 2012 ya realizó una inspección del vertedero sin adoptar ninguna medida, volvió a examinar el basurero el pasado 16 de enero y sus técnicos apreciaron el desvío de aguas. Y es que en la denuncia, se incluye también la afección a un arroyo que se tapó con los vertidos y en las fotos aportadas se aprecia “como el agua surgía con un color rojizo muy extraño”.

En un escrito del pasado 24 de enero, Ura concluye que “no consta” que se haya presentado permiso para los rellenos, por lo que señala que ha requerido a Excavaciones Bernaola que “solicite legalización de las actuaciones realizadas en la cantera Antuntze”. Además, agrega que ha pedido al Ayuntamiento de Amorebieta la documentación sobre el caso.

Ahora toca esperar a que las administraciones indaguen y obliguen al desmantelamiento de un vertedero que es clandestino desde hace 11 años. Si no existe recorrido penal como argumenta la Fiscalía, está la vía del contencioso para reclamar y depurar responsabilidades. Y no siempre tiene que ser un ciudadano el que dedique tiempo y dinero en restaurar la legalidad. Si es que interesa defender el interés público, claro.

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