El chalé de Urdaibai ilegal desde hace 17 años

Imagen del chalé cuando empezó a construirse la década pasada.
Imagen del chalé cuando empezó a construirse la década pasada.

Toca hablar otra vez de chalés construidos incumpliendo la ley y de un caso donde la impunidad se ha impuesto con la connivencia de las instituciones. Se trata de una vivienda en Urdaibai, en el municipio vizcaíno de Mendata, construida sin el permiso del Patronato de esta reserva de la biosfera. La infracción fue detectada nada menos que hace 17 años (la acta de infracción es del 24 de septiembre de 1999) y fue el primer caso en el que el Gobierno vasco llevó a los tribunales a un ayuntamiento por incumplir la ley de reserva de la biosfera de Urdaibai.

El chalé, a la derecha, construido en el municipio de Mendata.
El chalé, en la parte inferior, construido en el municipio de Mendata.

El Gobierno impuso la mayor sanción hasta ahora por infracción urbanística en Urdaibai (una multa de 53.853 euros al Ayuntamiento de Mendata), la ilegalidad fue ratificada por dos sentencias del Tribunal Superior de Justicia del País vasco, en 2003 y 2004, y una tercera del Tribunal Supremo, en 2010. Todo ello confirmado en un auto de 2011 el Tribunal Superior vasco y recogido en una resolución del director de Biodiversidad del Gobierno, fechada en noviembre de 2011.  La multa fue abonada a regañadientes por el consistorio pero el derribo de la vivienda, lo que lleva aparejada la infracción cometida según la ley de Urdaibai, no se ha ejecutado.

Vista aérea de Mendata. A la drecha el núcleo urbano y a la izquierda el chalé.
Vista aérea de Mendata. A la derecha el núcleo urbano y a la izquierda el chalé. En medio, más de 4 hectáreas de campiña cantábrica que se pretenden legalizar.

La ley de la reserva de biosfera de Urdaibai, aprobada en 1989 y desarrollada en el llamado Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), es muy estricta sobre la construcción de viviendas. En los 230 kilómetros cuadrados de la reserva -desde el cabo de Matxitxako hasta el alto de Autzagane, con 22 municipios afectados- sólo se puede edificar en los núcleos urbanos, áreas consolidadas de varios caseríos o superficies muy concretas de más de 50.000 metros cuadrados vinculadas a una explotación agropecuaria. El interesado en construir un inmueble debe disponer, además de la licencia municipal, del informe favorable del Patronato de Urdaibai, el órgano de gestión de la reserva. El Plan Rector acaba de realizar la mayor revisión en sus casi 23 años de historia y el nuevo documento, en su fase de alegaciones, es bastante menos rígido.

Desde hace 15 años, la familia promotora reside en el chalé, que sí tiene la licencia municipal. Lo peor llega ahora. El Patronato de Urdaibai, el mismo que en 1999 detectó la ilegalidad e impuso la multa, aprobó en marzo pasado (dentro de esa profunda revisión del Plan Rector) la modificación del planeamiento urbanístico de Mendata que legaliza la vivienda, al reclasificar un área de 4,3 hectáreas de campiña cantábrica. La construcción, hasta ahora ubicada en un área rural, pasa a formar parte del suelo urbano, según el plan general de Mendata aprobado por su ayuntamiento el pasado año. Un empeño en el que se han afanado los gestores del municipio en estos 15 años.

[pullquote]En 2001 el alcalde dijo: “No se tiene constancia de la existencia de una edificación de nueva planta fuera de suelo urbano”[/pullquote]

La actitud municipal queda reflejada en una contestación, en 2001, al Patronato de Urdaibai del entonces alcalde Ramón Urresti (PNV): “No se tiene constancia de la existencia de una edificación de nueva planta fuera de suelo urbano”. Meses después, ante la insistencia del Gobierno vasco, envió el acuerdo de la comisión municipal de gobierno que concedía la licencia de obras. En la ocultación del caso tendría algo que ver que una concejal del PNV en Mendata de esos años, Goretti Zugazaga Mallea, era hija de la promotora del chalé Gloria Mallea.

El Departamento de Medio Ambiente ya se mostró remiso en 2008 a derribar la vivienda. Entonces argumentó que había pedido la corrección de las normas subsidiarias municipales que habían calificado los suelos como urbanos. Ahora, ocho años después, se da por buena la calificación urbana de los terrenos donde se asienta la vivienda. La remisión del caso a los tribunales ya tuvo serias reticencias dentro del Ejecutivo la pasada década. El Departamento de Medio Ambiente de entonces, dirigido por Eusko Alkartasuna, se encontró para su sorpresa con que los servicios jurídicos del Gobierno vasco rechazaron la presentación de la denuncia alegando, entre otras cuestiones, la falta de precedentes. Pero finalmente impuso su criterio.

El visto bueno del Patronato a legalizar el chalé de Mendata se ha topado con el rechazo del Consejo de Cooperación de Urdaibai, el órgano consultivo que agrupa a los colectivos sociales de la comarca. Ha interpuesto alegaciones a esa decisión.  “No podemos pasar por alto que asimismo la inclusión dentro del suelo urbano del caserío Arketa-barri (Eleizalde n.o 10) ilegalmente reconstruido, y con sentencia firme de derribo a instancias de una acción del Órgano Ambiental del Gobierno Vasco que nunca ha sido ejecutado por el Ayuntamiento de Mendata a pesar de las multas impuestas. Ahora se pretende su supervivencia mediante la legalización por la vía de su inclusión dentro de suelo urbano de dos parcelas e edificios claramente rústicos que en todo caso cuentan con los requisitos exigidos por la legislación del suelo para ser clasificados como solares”.

Los vecinos de Urdaibai ya asistieron con indignación al caso del casoplón del ex lehendakari José Antonio Ardanza,  que reformó un caserón incumpliendo el proyecto de obra y dos informes de los arquitectos de Arteaga -municipio en el que se ubica- y del Patronato de Urdaibai coincidieron en la existencia de seis irregularidades, entre las que destacaba la construcción de dos plantas que no están previstas en el proyecto, la superación en 1,20 metros de la altura autorizada y la habilitación de una piscina. También recurrió a los tribunales y perdió todos los pleitos. Pero nadie en Urdaibai ha visto que haya rebajado el tejado como le exigía el Tribunal Superior

El  caso de Mendata, una edificación denunciada por ilegal hace 17 años, con tres sentencias judiciales que la avalan, sería motivo de sonrojo para cualquier administración. No solo hay atisbo de culpa sino predomina el afán de enterrar las irregularidades. Como está ocurriendo con las obras de reforma de un chalé de los Atutxa también en Urdaibai o el casoplón de Gipuzkoa en un área protegida. Lo peor es que no son casos aislados.

 

 

 

 

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