El suspendido Mundaka Festival confirma que se traslada a Bermeo tras mantenerlo oculto casi dos meses

Los organizadores del ya suspendido Mundaka Festival han confirmado oficialmente que el certamen musical que le sustituirá (denominado Bay of Biscay Festival) se celebrará en la localidad vizcaína de Bermeo, tras casi dos meses manteniendo oculto este emplazamiento. Todos los grupos municipales asumieron a principios de marzo la propuesta de la alcaldía de Bermeo, gobernado por EH Bildu, de que el denominado Bay of Bizcay Festival se celebre en las afueras de la localidad.

Imagen aérea de la parcela (en la parte inferior), entre el cementerio municipal y el Instituto de Bermeo, donde se ubicará el festival.

El oscurantismo del nuevo festival se ha acrecentado desde que hace un mes este blog desvelara el nuevo emplazamiento. A la alcaldía de Bermeo molestó sobremanera la difusión de las negociaciones para la sede del festival, cuyas continuas ilegalidades han obligado a cambiar de ubicación y nombre.

Pese a que en la reunión de principios de marzo, se comprometió a informar al resto de grupos sobre las condiciones de celebración del controvertido festival, como los costes que debían pagar los organizadores (la asociación privada Emankor Sarea), no ha habido ninguna información desde el ayuntamiento. El consistorio de Bermeo transmitió entonces su oposición al gratis total que pretendía Emankor Sarea, un privilegio del que se ha beneficiado en Mundaka durante las  tres primeras ediciones. Solo el pasado año, tras la gran presión social, el ayuntamiento de Mundaka le giró tres facturas de casi 20.000 euros por el uso del polideportivo municipal (cerrado a los vecinos durante tres días), la ocupación de espacio público en la península de Santa Catalina y el disfrute exclusivo de aparcamientos públicos.

Los organizadores anunciaron el pasado 7 de marzo, a través de un escueto comunicado, que el Mundaka Festival pasaba a denominarse Bay of Biscay Festival y tendría lugar “en la desembocadura de la ría” de la reserva de Urdaibai. Llamaba la atención que no anunciaba su nueva ubicación, que tampoco se citaba en el cartel del festival. 

Usuarios del festival han mostrado en las últimas semanas, a través de las redes sociales, sus quejas sobre la falta de información del emplazamiento. “Buenas, Supongo que el festival se celebrará en Mundaka. De no ser así, entiendo que se devolverá el importe de los abonos y el alquiler del apartamento o la vivienda”, señalaba en Facebook un usuario el pasado 26 de marzo. La respuesta de los organizadores ha sido el silencio o la ambigüedad. Incluso afirmaban que en ningún caso se ha hablado de cambio de emplazamiento pese a que tenían ya el visto bueno del Ayuntamiento de Bermeo.

Este lunes Emankor Sarea ha difundido un comunicado en el que confirma que se celebrará en las afueras de Bermeo, en terrenos municipales ubicados entre el cementerio y el Instituto de Enseñanzas Medias. Como única razón aluden a las exigencias de Departamento de Costas (organismo dependiente del Gobierno central) por las “nuevas limitaciones en el perímetro de Santa Catalina” en Mundaka. No hay ninguna referencia al expediente sancionador abierto en marzo por el Gobierno vasco, a través de la Agencia Vasca del Agua, Ura, por invasión de espacio público en el área protegida donde se ha celebrado los últimos cuatro años. La Agencia Vasca del Agua, Ura, iba a exigir además que se habilitase para la siguiente edición una amplia franja de uso público en la península de Santa Catalina, donde se ha venido celebrando el polémico festival, lo que suponía un gran contratiempo para los organizadores.

Cartel distribuido este lunes por los organizadores con la ubicación del festival.

Este certamen se celebró en su primera edición, en 2015, incumpliendo la ley de la reserva de la biosfera de Urdaibai, tras no solicitar ningún permiso. En 2016, otro informe técnico del Patronato concluyó que el festival “no se adapta” a la ley de Urdaibai, al incumplir el artículo 89, debido a que las instalaciones “no presentan un carácter de titularidad pública”, por lo que se ideó un convenio  “a la carta” entre el Ayuntamiento de Mundaka y los organizadores, mediante el que el consistorio subrogaba las instalaciones y así se salvaba su naturaleza privada.  Este convenio fue firmado en 2016 y se volvió a aprobar en 2017 y era especialmente beneficioso para los promotores: el Ayuntamiento de Mundaka suministraba la electricidad, agua, recogida residuos e incluso seguridad policial a los organizadores sin cobrar ninguna tasa por ello. Tampoco se abonaba nada por el uso de los espacios públicos.

El pasado año, por vez primera, un informe del secretario-interventor del Ayuntamiento de Mundaka concluyó que había que cobrar impuestos a los organizadores “por ocupación del dominio público”. Además, también por primera ocasión, el consistorio obligó a los organizadores a depositar un aval de 87.000 euros, limitó el uso de espacio público a una superficie de 12.200 metros cuadrados y estableció el pago de impuestos.

En Bermeo, todos los grupos municipales consensuaron que el festival tendrá que pagar, como cualquier otra actividad privada, y el ayuntamiento había encargado un informe para determinar los costes a abonar por los organizadores. Pero este lunes los organizadores han anunciado oficialmente el emplazamiento y el gobierno municipal no ha aportado ningún dato ni ha convocado un nuevo encuentro con el resto de grupos del ayuntamiento.

El ya desaparecido Mundaka Festival causó una importante oposición vecinal y social, que aumentó considerablemente en el último año.  Se organizó un movimiento social y vecinal, creado en torno a la asociación Zain Dezagun Urdaibai (en defensa de la reserva de la biosfera de Urdaibai), que protagonizó protestas y actividades el pasado verano. Incluso hosteleros que han participado en el Mundaka Festival han confirmado que pagaron por la luz y el agua (pese a que los organizadores les salía gratis), con cantidades que oscilan entre los 230 euros por el suministro eléctrico de solo tres días o de más de 1.000 euros por la luz y el agua.

Tras cuatro años de oscurantismo total sobre su financiación, el pasado verano se conocieron por primera vez los datos de ingresos y gastos de un festival que ha recibido hasta ahora casi 350.000 euros de ayuda pública. La conclusión más significativa es que apenas vende 2.000 entradas (obtuvo 87.580 euros dentro de un presupuesto global del evento de 375.000 euros) durante los tres días del festival, un tercio o incluso una cuarta parte de los asistentes según las cifras aportadas por la organización, la asociación privada Emankor Sarea. La mayor parte de los tickets se han regalado.

El nuevo emplazamiento lejos de la línea de costa evita los problemas que ha habido en Mundaka. Aunque es preocupante que aún se desconozca el acuerdo que ha alcanzado el ayuntamiento de Bermeo de EH Bildu con los polémicos organizadores, que hasta ahora no han pagado por ocupar suelo público siendo una actividad privada, se han negado a aportar datos de sus ingresos pese a recibir 350.000 euros de ayudas públicas y han gozado de convenios a la carta en contra del interés general. Malos precedentes para que ahora todo sea correcto.

6 thoughts on “El suspendido Mundaka Festival confirma que se traslada a Bermeo tras mantenerlo oculto casi dos meses

  1. Todavía habrá quien niegue que Bildu esta al servicio de los ricos. Igual que el PNV. No os dejéis engañar son la misma cosa

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